Cervecería Deutschland (Oviedo)

En el número 6 de la calle Carlos Bousoño de Oviedo se encuentra la cervecería Deutschland. Este local es uno de los principales centros de peregrinación para los amantes de la cerveza en la capital asturiana, con el aliciente añadido de situarse en una zona peatonal cerrada al tráfico, muy céntrica y tranquila.

Cuenta con nueve tipos distintos de cerveza de barril (Dampf, Maisel’s, Het Kapittel, Special-Kriek, John Bull…), una casi inagotable selección de lúpulos de botella (más de 120, en concreto) como Fin Du Monde, Eau Bendite, Trois Pistol, St. Louis Gueze, St. Louis Peche, Orval, Westmalle, Deliriums Tremens o Gulden Draak, así como un buen número de vinos alemanes.

El bar tiene una amplia terraza y, en el interior, frente a la barra hay dispuestos varios sofás para disfrutar tranquilamente de una agradable charla; subiendo las escaleras hay un pequeño comedor.

Paco´s Pinte (Oviedo)

Cuando hablábamos del Esperteyu, nos referíamos a una especie de “bulevar del folk” en que se ha convertido el barrio conformado por la calleja la Ciega y la calle Azcárraga en Oviedo. A los ya mencionados en este blog L´Esperteyu e Inis Mór se une ahora el Paco´s Pinte (de la otra “pata” que conforma esa zona de la música celta en Oviedo, el Ca Beleño, hablaremos más adelante). Tras una estancia de ocho años en Irlanda, su dueño, Paco, volvía recientemente a la capital del Principado para tomar las riendas de un bar que, anteriormente, servía de ubicación al antiguo local del Esperteyu, en la Calle Azcárraga, 3. Este hostelero lleva regentando pubs y cervecerías desde 1988 (antes fue responsable de “El Naranco” y “El Asturiano”), siempre con un ojo puesto en la Isla Esmeralda, tanto en lo que se refiere a la música y el ambiente de sus negocios, como a su filosofía general.

El Paco´s Pinte es un pub irlandés pequeñito pero muy acogedor, con tres mesas frente a la barra, dos en un pequeño piso superior, a modo de reservado, y una terraza aportalada a la entrada. Los jueves, a partir de las 18:00, se organizan fiestas para estudiantes, con precios especiales (ofertas que, para los más talluditos, se pueden disfrutar a partir de las 21:00) y, además, regularmente se acompañan las veladas con música y actuaciones de folk. Todos estos puntos a favor, hacen del establecimiento un lugar muy popular (como lo fuera en su día el “Asturiano”) entre jóvenes y erasmus.

Otro aliciente del local es Paco, su dueño, en sí mismo. Un gran storyteller que puede amenizar una pinta de Guinness con un montón de anécdotas interesantes sobre todo lo habido y por haber. Una parada muy recomendable para los amantes del folk.

Rancho Chico (Lastres)

Situado en pleno centro del coqueto pueblo marinero de Lastres, el Rancho Chico (heredero del bar-cafetería Chico) es un pub de ambiente rockero. No en vano, dos reproducciones de las placas que homenajean en Leganés a ACDC y Rosendo presiden su entrada. El piso de abajo tiene una pequeña barra y unas pocas mesas, aunque, subiendo las escaleras, hay otra planta en la que se puede jugar al billar, los dardos o disfrutar de sesiones de pinchadiscos de lo más variado (rock, surf, tecno…). El hilo musical habitual es rock clásico (Elvis, Gene Vincent), surf, rockabilly (Stray Cats) y rock duro.

El local no es excesivamente caro y tiene, asimismo, una espaciosa terraza. El punto negativo de este rockero establecimiento es que, al igual que pasa en muchos otros bares de ciudades y pueblos pequeños, en su interior se genera lo que en Asturias de Bares denominamos como el “efecto Saloon del oeste”. Es decir, el Rancho Chico es un pub cuyos dueños y clientes reciben al forastero con una actitud demasiado fría y escrutadora. Este tipo de locales emplazados en pequeñas poblaciones, obviamente, viven gracias a los parroquianos que llenan sus mesas durante todo el año, pero no estaría de más que el trato al cliente nuevo o no habitual fuera un poco más amable y esmerado. No obstante es un sitio interesante para tomar un vino o una cerveza en Lastres (si bien es cierto que no hay mucho más donde elegir) que ganaría muchos puntos si el trato al cliente fuera algo más profesional.

L´Esperteyu (Oviedo)

Casi enfrente del Inis Mór (del que ya hablamos aquí), se encuentra una veterana cervecería de similar filosofía. L´Esperteyu (murciélago en asturiano) es un chigre de ambiente folk que lleva en funcionamiento desde 1996 en la Calleja de la Ciega de Oviedo, si bien su actual ubicación data del verano del 2008 (el anterior local se encontraba, literalmente, al lado, en lo que hoy es el Paco´s Pinte).

L´Esperteyu es un local grande, cómodo y acogedor. En torno a su amplia barra en “U” se disponen una serie de mesas y bancos compartimentados al estilo de los pubs irlandeses que invitan a una tranquila conversación. La música es la habitual en este tipo de locales, es decir, folk tradicional asturiano y música celta. El ambiente es tranquilo (salvo cuando se organiza una disputada partida de dardos) y la media de edad de los clientes es bastante heterogénea.

Los martes a las 21:00 se organizan sesiones de música folk en directo y, asimismo, se programan conciertos habitualmente.

L´Esperteyu cuenta con una larga lista de cervezas lager, ales, de barril y de trigo (Spaten, Newcastle Brown, Affligem, Cuvée des Trolls, Triple Karmeliet, Hoegaarden, Chimay, Orval, Timmermans de melocotón…) y de whiskies de India, Irlanda o Japón. En este sentido, este pub es uno de los lugares de paso obligados en Oviedo para cualquier buen connoisseur de ambas bebidas.

Todo amante de la música tradicional y de la cultura asturiana tiene, pues, una parada obligada en L´Esperteyu que, junto al Inis Mor, Paco´s Pinte y Ca Beleño (todos situados o con acceso desde La Calleja de la Ciega) forma una suerte de “bulevar del folk” en Oviedo.

Café San Pedro (Gijón)

El café San Pedro está situado en un (lo siento por el cliché) marco incomparable. En la calle Cabrales nº4, con su terraza mirando a la playa y al Paseo de San Lorenzo, se ubica este pequeño pero cómodo local. La rivalidad Oviedo-Gijón es ancestral y se ha trasladado a diversos ámbitos, siempre desde el humor y la socarronería propia de los asturianos. En este sentido, una de las cosas que más sorprende al “tapeador” experimentado que visita por vez primera bares y chigres de ambas ciudades es la abismal distancia que las separa en el terreno de los pinchos.

Y es que agasajar al cliente con una tapa gratuita con su consumición no es algo muy extendido en la capital del Principado (siempre hay excepciones, claro está), mientras que en Gijón es raro el local en el que no se lleve a cabo tan agradecido gesto. En este sentido, el café San Pedro lleva esta filosofía de negocio casi hasta el paroxismo. Y es que si una cosa destaca de este bar es la ingente cantidad de tapas (muy buenas, por otra parte) con la que el visitante se encontrará cuando le sirvan su consumición. Además, el “desfile” de pinchos (emparedados, de tortilla, chorizo, jamón…) no para aunque se haya pedido una sola consumición. Hasta tal punto llega la generosidad de los dueños que, muchas veces, hay que pedirles que no traigan otra gargantuesca bandeja.

Junto a este innegable punto a favor, que le convierte en un sitio muy a tener en cuenta para ir a tomar el vermú antes de comer (aunque es muy probable salir de allí “comido”), el café San Pedro tiene un buen surtido de tapas y bollería para desayunar.